Ven a mí, sin miedo,con los párpados cerrados. No quiero que adivines,antes de tiempo,en que parte de tu cuerpo apoyaré mis manos y mis labios.
Como antorcha de fuego te iré encendiendo, siguiendo las capas de tu piel y de tu cabello.
Sí, ven a mí, hagamos del amor hoy un juego, la trampa perfecta.
Ataré tus muñecas para que no puedas acariciarme cuando estalles de placer, taparé tu boca para que no puedas gritar en pleno climax.
Déjame hacerte travesuras,desnudarme frente a ti
sin que puedas mirarme, luego me sentaré, y muy despacio, sentirás mis manos rodeando tu cadera, el calor de mi sexo quemándote por completo, sin poder sujetarme, sentirás sobre ti mis sensuales movimientos.
Hasta que fluya, amor,…fluya, como elixir de nieve, derramándome sobre tu cuerpo…
Después, agotado, sin esfuerzo, empapado de placer y de esencia.
Sentirás la frescura de mis labios, como un refugio manso, en cual puedes encontrarme.
Como antorcha de fuego te iré encendiendo, siguiendo las capas de tu piel y de tu cabello.
Sí, ven a mí, hagamos del amor hoy un juego, la trampa perfecta.
Ataré tus muñecas para que no puedas acariciarme cuando estalles de placer, taparé tu boca para que no puedas gritar en pleno climax.
Déjame hacerte travesuras,desnudarme frente a ti
sin que puedas mirarme, luego me sentaré, y muy despacio, sentirás mis manos rodeando tu cadera, el calor de mi sexo quemándote por completo, sin poder sujetarme, sentirás sobre ti mis sensuales movimientos.
Hasta que fluya, amor,…fluya, como elixir de nieve, derramándome sobre tu cuerpo…
Después, agotado, sin esfuerzo, empapado de placer y de esencia.
Sentirás la frescura de mis labios, como un refugio manso, en cual puedes encontrarme.
